El estilo y la elegancia parecen no tener límites de edad. Tal es así que hay quienes llevan siempre consigo ese “toque extra” que los diferencia del resto.
Vestimenta, accesorios y por sobre todas las cosas, mucha actitud. Y Günther Krabbenhöft, un anciano de Berlín, Alemania, sabe de ello.
Su caso salió a la luz en los últimos días, cuando fue fotografiado de casualidad mientras esperaba el colectivo en la estación de Kotbusser Tor.

A partir de allí todas las miradas se posaron en su peculiar elegancia. Aunque algunos indicaron que el hombre tenía 104 años de edad, él mismo se encargó de subrayar que tiene la mitad de los años.
Muchos lo tildaron como el anciano más “fashionista”. En sus declaraciones Krabbenhöft consideró que a su parecer se viste “bastante normal”. “Siempre me vestí así, para ir a trabajar. Quiero mirarme a mí mismo con alegría. También es un reflejo de mi interior”.
