Los ingleses están sorprendidos ante el increíble hallazgo que se dio en el Río Severn, Gloucestershire. Allí apareció un monstruo marino que medía dos metros y pesaba 70 kilos.
Un joven llamado Steve estaba en medio de una travesía, cuando vio a la increíble criatura. Fue ahí que redireccionó su marcha y fue a buscar a sus amigos, que no le creyeron hasta que lo vieron. "¿Qué demonios es esto?", preguntó, sorprendido, uno de ellos cuando vio al monstruo flotando en las aguas.