Nadie entendía por qué esos miles de huevitos de colores estaban esparcidos en la paya. Del chocolate no había ni rastros pero intactos estaban los recipientes internos que traen los tradicionales huevos Kinder, con sus sorpresas, y que fueron abiertos por los sorprendidos pobladores.
De acuerdo a lo informado por las autoridades de Aurich, fueron los propios isleños quienes limpiaron la playa, depositando los cobertores de plásticos en cientos de bolsas que repartió la comuna y que se habían llenado para el jueves por la tarde.
Misterio resuelto
La Policía marítima en Wilhelmshaven señaló que los huevos estaban originalmente en un contenedor, que cayó al agua desde un barco durante una tormenta ocurrida el miércoles. "Sabemos de un barco que ha perdido cinco contenedores", dijo un vocero de la institución según consigna el diario La Voz.
Eso explicaría también que solamente haya sobrevivido el juguete, ya que el chocolate fue "lavado" por el mar.