"Si lo puedes soñar, lo puedes hacer". La frase, de Walt Disney, podría aplicarse a infinidad de historias. Pero hay testimonios que se vuelven ejemplo. Este es el caso de Rebekah Marine, una joven estadounidense de 28 años que nació sin el antebrazo derecho. Y aunque le dijeron que no, perseveró y lo logró.
Oriunda de Woodbury, Nueva Jersey, a Rebekah siempre le gustó la moda. Por eso decidió aplicar en varios castings de los cuales se llevó decepciones, por su discapacidad. Pero dicen algunos que los límites son sólo obstáculos de la mente. Y tal vez este, entre muchos más, sea un caso testigo.
Su “brazo biónico”, así como lo apodó, la llevó a donde quería. Y llegó. Ahora, este jueves, desfilará en la Semana de la Moda en Nueva York, junto a las figuras más conocidas de todo el mundo. Pero no siempre todo fue alegría. Es que aceptar su realidad fue un proceso: a los 22 años empezó a ver qué opciones tenía con una prótesis mioeléctrica.
Tiempo después, en enero de 2015, la joven empezó a usar una prótesis biónica, conocida como I-Limb Quantum, y allí su vida dio el giro que soñaba. La convocaron de Models of Diversity para desfilar en la Semana de la Moda de Nueva York vestida por Antonio Urzi y, menos de un mes después, modeló para el catálogo aniversario de Nordstrom.
Además de desfilar en pasarelas, Rebekah es oradora motivacional. "Quiero que los niños sepan que son perfectos así como son, deberíamos celebrar la originalidad. Cuando les hablo sobre la superación de sus inseguridades y los momentos difíciles, les cuento lo bien que se siente amarse a uno mismo", dice al sitio web de Touch Bionics.
Su historia es un ejemplo de lucha y prueba de que no hay imposibles. "Luché contra mí y contra mi imagen durante demasiado tiempo. Ahora aprendí a abrazar cada momento, que es de lo que se trata en esta vida, y puedo decir que nunca fui más feliz", asegura al sitio The Huffington Post.