Para lograr que nuestra piel refleje esas "marquitas" del traje de baño, Erika Romero propone ponerse al sol durante tres horas diarias sin protección solar para que las chicas logren este toque sensual.
Esta curiosa moda, a la que han llamado la "marquinha" y que pone a las brasileñas a tomar el sol durante tres horas al día, sin apenas protección, para marcar la diferencia entre la sombra del bikini y el resto del cuerpo, tiene un peligro enorme ya que olvida las advertencias de los médicos sobre el cáncer de piel.
"Erika Bronze", se lama el negocio que ha montado esta carioca en una terraza del barrio de Realengo, en la zona oeste de Río de Janeiro.