El reportero noruego Nicolay Ramm quiso ponerse en la piel de los ciclistas de élite, pero en vez de montarse sobre una bici decidió hacerlo probando la dieta a la que son sometidos. Para ello tuvo que ingerir 8.290 calorías.
Una tortilla, un plato de pollo con arroz, otro de pasta, un entrecot, un bol de muesli, tres tostadas con embutido, medio litro de batido, café, un yogur, barritas energéticas, refrescos... en total, 8.290 calorías. Todas de una vez, con pausas pero en un período de preparación similar al que se someten los ciclistas.
El periodista decidió grabar la experiencia en un video en el que se ve cómo ingiere la mayoría de los alimentos que tiene sobre la mesa. Después de más de 4 horas comiendo, Ramm no consigue el reto y termina vomitando.