Es un video corto, menos de 10 segundos, pero se viralizó en especial entre el pueblo fierrero de internet.
Un hombre realizó una inexplicable maniobra en su auto, cuyo resultado fue inevitable: rompió el motor.
El conductor viajaba a 150 km/h. Iba, lógicamente, en sexta marcha cuando tomó una decisión "poco profesional": hizo un rebaje a segunda, las revoluciones se dispararon y el motor sufrió las consecuencias. El ruido de la explosión es impresionante.
Según Auto Bild, se trata de un vehículo comercial y el conductor, cansado de reclamar a su jefe por el mal estado de la unidad, tomó la drástica decisión.