El encuentro tuvo varios fallos polémicos del árbitro Saúl Laverni, entre ellos dar por válido el gol de Maximiliano Velázquez, quien estaba en una nítida posición adelantada.
El gol mal convalidado del lateral llegó a los 37 minutos del segundo tiempo, pero diez minutos antes Laverni no sancionó un claro penal de Román Martínez sobre Ignacio Fernández, para Gimnasia, y sobre el final otro de Facundo Oreja sobre Lautaro Acosta, para Lanús.