El planteo inicial ofensivo de Pablo Guede pareció efectivo un minuto y fallido al siguiente, según se sucedieron los goles de San Lorenzo y Toluca a los 11 y 12 minutos, respectivamente, pero no por las conquistas en sí, sino por la forma en que estas llegaron.
La del 'Ciclón' tuvo lugar tras un dudoso penal cometido por Gerardo Flores que convirtió el infalible Néstor Ortigoza, mientras que la del conjunto mexicano tuvo lugar acto seguido tras una descompensación defensiva 'azulgrana' que aprovechó Carlos Esquivel para clavar el balón en el ángulo izquierdo que cubría el arquero Sebastián Torrico.