El presidente de River , Stefano Di Carlo, quedó en el centro de las críticas tras una nueva derrota en el Superclásico frente a Boca, la segunda en poco más de cuatro meses.
El equipo dirigido por Eduardo Coudet cayó 1-0 en el estadio Monumental, en un encuentro en el que mostró dificultades para generar situaciones de peligro y no logró inquietar con claridad al arco rival. La derrota significó además el fin del invicto del entrenador en el ciclo actual .
El resultado volvió a poner el foco sobre la gestión de Di Carlo, cuestionada por los hinchas a partir de una serie de decisiones tomadas desde su asunción, hace menos de cinco meses. Entre ellas, el respaldo a Marcelo Gallardo en un contexto de bajo rendimiento, con una renovación de contrato anunciada en la previa de un Superclásico que luego terminó en derrota.
Pese a ese apoyo dirigencial, el ciclo de Gallardo llegó a su fin semanas después, lo que obligó a la dirigencia a redefinir el rumbo futbolístico. En ese contexto, Di Carlo apostó por la contratación de Coudet como nuevo entrenador.
Si bien el inicio del nuevo ciclo había sido positivo en los resultados, con una racha sin derrotas en sus primeros partidos, el funcionamiento del equipo generaba dudas. Esas falencias quedaron expuestas en el primer compromiso de alto nivel, donde River no logró sostener su rendimiento y cayó ante su clásico rival.
La derrota dejó en evidencia las limitaciones del plantel y reavivó los cuestionamientos sobre la planificación deportiva, en un momento en el que el equipo atraviesa un proceso de transición y necesita rearmarse de cara a los próximos desafíos.
Fuente: NA.