La final de la Copa de los Reyes entre Tailandia y Eslovaquia pudo terminar en una tragedia. A los 27 minutos del primer tiempo del partido disputado en Bangkok el defensor eslovaco Martin Skrtel recibió un fuerte pelotazo y cayó desplomado.
A pesar de que la jugada que no parecía demasiado riesgosa, su compañero Ondrej Duda llegó rápido a ese sector de la cancha y no dudo en meterle la mano en la boca para sostenerle la lengua y evitar que se ahogara.
Esa acción no sólo le salvó la vida, hasta le permitió a Skrtel seguir disputando el encuentro que Eslovaquia ganó por 3-2. Duda marcó uno de los goles para los europeos.