En un partido entre Valencia y Barcelona, cuando iban 30 minutos del enfrentamiento, Lionel Messi remató al arco y en una floja respuesta del arquero, no pudo contener el disparo y la pelota ingresó, al menos un metro, dentro del arco. Pero el árbitro, Ignacio Iglesias, no vio lo mismo.
El arquero de Valencia sacó rápidamente la pelota de su arco y ni el juez de línea se dio cuenta de que se trató de un gol.
El encuentro finalizó 1-1 con tantos de Rodrigo Moreno Machado, que abrió la cuenta para el Valencia, y Jordi Alba, que empató a los 82 minutos para Barcelona.