El encuentro, que había sido denominado como el "Clásico de la Paz", tuvo un total de nueve expulsiones, siete de ellas durante un enfrentamiento que se desencadenó tras la celebración de un gol del jugador Vinicius, del Bahía.
La pelea generó tarjeta roja para cuatro futbolistas del Bahía —dos de ellos reservas— y tres del Vitoria, que tuvo otras dos expulsiones más que llevaron al árbitro a suspender el partido once minutos antes del final cuando el marcador se encontraba 1-1.