El 3 de octubre de 2015 es la fecha del último sinsabor azulgrana en forma de derrota. Fue, precisamente, en el Sánchez Pizjuán, donde el Sevilla aprovechó un mal segundo tiempo del Barcelona para llevarse los tres puntos (2-1).
La historia no se repitió esta vez y el equipo entrenado por Unai Emery, que, si bien se puso por delante en el marcador, no pudo frenar la jerarquía de Leo Messi, que al transformar una falta magistral confirmó que el Sevilla es una de sus víctimas favoritas: 25 tantos en 25 partidos oficiales.