Matías Argañaraz tiene 9 años, juega muy bien al fútbol en Cebollista de las divisiones inferiores de San Martín de Tucumán y entendió todo.
El chico tuvo un enorme gesto al finalizar un partido que dejó al público asombrado: antes de ir a festejar el triunfo de su equipo, dio media vuelta y consoló a los rivales.
"Antes de ir a los penales había pensado en ir a consolar a mis amigos porque esto es fútbol y hace muy poco me había tocado perder una final", explicó en diálogo con Telefe Noticias.