En un mercado floreciente de los recuerdos deportivos, los expertos de Christie's habían tasado la presea, que no es de oro sino que presenta un baño dorado, entre 400.000 y 600.000 dólares.
"Esta subasta es una excelente manera de exhibir la medalla, pero también de preservar su memoria", dijo Beamon quien hoy es músico y que esperaba que el comprador "entienda la importancia de este logro deportivo".
La casa de remates no ha revelado el nombre del comprador, que ofreció 350.000 dólares, a los que se suman los impuestos y la comisión de la venta, que elevan el precio total a 441.000 dólares.
Télam