Robert Lewandowski ingresó en el segundo tiempo cuando su equipo perdía 1-0, pero anotó a los 6, 7, 10, 12 y 15 minutos, tocó la pelota en nueve oportunidades y marcó un récord en las mejores ligas europeas, incluidas las de España, Inglaterra e Italia, ya sea para un jugador que arrancó como titular o suplente.
A su vez, el polaco se transformó en el primer jugador en la liga alemana en convertir cinco goles en un mismo partido desde la temporada 1991/1992 cuando Michael Tönnies jugó para Duisburgo.
La proeza de Lewandowski generó sorpresa y delirio de los seguidores de Bayern Münich, incluido su entrenador, el catalán Josep Guardiola, quien se tomó la cabeza con ambas manos cuando el polaco conquistó el quinto gol.