Neymar abrió el marcador, amplió Messi con un remate de zurda cruzado y en un rato Barcelona armó la victoria colorida que iba a completar el croata Ivan Rakitic, con un remate al ángulo.
Pero en esta vuelta del Barcelona, cuya afición puso otra vez a Messi como la figura del partido, a través de los votos en diarios locales, la sorpresa fue la extraña reacción del rosarino ante el francés Mapou Yanga-Mbiwa.
El argentino había pegado un paseo al defensor con un caño incluido pero, según el diario catalán Sport, Mapou le habría dicho algo que a Messi no le gustó y le tiró un cabezazo al rival y luego lo tomó del cuello.
El referí apenas si los separó y les mostró tarjetas amarilla.