El Mundial 2026 no solo concentrará la atención de millones de fanáticos alrededor del mundo: también puede convertirse en una oportunidad para el cibercrimen. Entre el 11 de junio y el 19 de julio, 48 selecciones competirán en Canadá, México y Estados Unidos, en una edición histórica que reunirá a audiencias masivas, marcas, empresas, plataformas digitales y millones de búsquedas relacionadas con entradas, viajes, transmisiones y promociones.
En ese contexto, los atacantes encuentran un escenario ideal para aprovechar la emoción, la urgencia y el alto volumen de interacción digital. De hecho, el FBI ya emitió una alerta pública sobre sitios web falsos que imitan a FIFA con el objetivo de robar información personal, vender entradas o productos falsos y facilitar estafas económicas antes y durante el Mundial.
Para las empresas, el riesgo no está únicamente en sus sistemas o servidores. Muchas veces, la puerta de entrada puede ser una acción cotidiana: un colaborador que hace clic en un link falso, busca una transmisión no oficial desde un dispositivo corporativo, escanea un QR engañoso o ingresa sus datos en una página que parece legítima.
“Durante eventos masivos como el Mundial, los atacantes no solo explotan vulnerabilidades técnicas: también explotan emociones. La ansiedad por conseguir entradas, ver un partido gratis o acceder a una promoción puede hacer que una persona baje la guardia. Y en el mundo corporativo, un solo clic puede transformarse en un incidente de seguridad”, señala Sergio Oroña, CEO de SparkFound.
Entre las amenazas más frecuentes que pueden crecer durante este tipo de eventos se encuentran el phishing, la suplantación de sitios oficiales, las campañas falsas por WhatsApp o correo electrónico, las promociones fraudulentas, los sorteos inexistentes, la venta de entradas falsas, el robo de credenciales y el uso de sitios de streaming no verificados.
Aunque muchas de estas estafas parecen dirigidas al consumidor final, también tienen impacto en el mundo corporativo. Las áreas de marketing pueden recibir falsas propuestas comerciales, los equipos administrativos pueden gestionar pagos a proveedores apócrifos, los colaboradores pueden ingresar a sitios inseguros desde redes o dispositivos de la empresa, y los equipos de IT pueden enfrentar un mayor volumen de alertas durante fechas de alta actividad digital.
“El Mundial es un buen recordatorio de que la ciberseguridad no depende solo de la tecnología. También depende de los hábitos digitales de las personas, de la visibilidad que tenga la empresa sobre sus activos y de la capacidad de detectar comportamientos anómalos a tiempo”, agrega Oroña.
Desde SparkFound advierten que las organizaciones deberían aprovechar el contexto del Mundial para reforzar la concientización interna y recordar buenas prácticas simples, pero efectivas: verificar siempre la URL antes de ingresar datos, evitar links de promociones o entradas recibidos por canales no oficiales, no descargar aplicaciones o extensiones desconocidas, desconfiar de ofertas demasiado urgentes o atractivas, y utilizar siempre canales oficiales para compras, reservas o transmisiones.
También recomiendan a las empresas revisar el estado de sus accesos, activar autenticación multifactor en cuentas críticas, monitorear comportamientos inusuales, reforzar la protección de endpoints y mantener una operación de seguridad activa, especialmente durante períodos donde aumenta la exposición digital.
El Mundial se jugará dentro y fuera de la cancha. Para los fanáticos, el desafío será disfrutarlo sin caer en engaños. Para las empresas, será una oportunidad para recordar que cualquier evento masivo puede convertirse en una excusa para atacar.
Recomendaciones para empresas durante el Mundial
- Reforzar la concientización interna sobre phishing, links falsos y promociones engañosas.
- Evitar el uso de sitios de streaming no oficiales desde dispositivos o redes corporativas.
- Verificar proveedores, entradas, paquetes de hospitality y viajes corporativos antes de realizar pagos.
- Activar MFA en cuentas críticas y accesos remotos.
- Monitorear comportamientos anómalos en usuarios, dispositivos y redes.
- Recordar que las campañas falsas también pueden llegar por WhatsApp, redes sociales o QR.
- Contar con un plan de respuesta ante incidentes para actuar rápidamente si ocurre una brecha.