Un cabezazo de Nehuen Paz y una joya, de zurda, de Víctor Figueroa, le permitieron a Newell's escalar una montaña esquiva y empinada. Para no alejarse demasiado: Newell's está a siete unidades de River y Boca, los punteros.
El partido fue un suplicio. Newell's hizo lo que pudo: con eso, le sobró. Godoy Cruz no levanta la puntería: juega de mal en peor y Daniel Oldrá sabe que su futuro es una incógnita. Más allá de que es un hombre de la casa mendocina, no encuentra las herramientas para sacarlo del pozo.
Antes y después de los goles, el dominio siempre fue rosarino. Con el ataque, cuando resultó necesario. Con la resistencia, en buena medida, para espantar los fantasmas. Y confiar en un futuro sin lesiones.