El delantero había llegado una hora y media antes con su progenitor para comparecer como investigados en un supuesto caso de "estafa" y "corrupción entre particulares" por su traspaso al Barcelona, tras una demanda interpuesta por el fondo de inversión Brasileño DIS, que poseía un 40% de los derechos deportivos del jugador en el momento del fichaje.
En un primer momento, el Barcelona cifró oficialmente el traspaso de Neymar en 57,1 millones de euros (40 millones para la familia de Neymar y 17,1 para el Santos brasileño), pero la justicia española calcula que fue de al menos 83,3 millones de euros. .