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Paralímpicos: alertan por la automutilación, una aterradora forma de doping

Electroshocks, heridas sangrientas, bloqueo de la sonda urinaria para relajar la vejiga, botas muy apretadas en los miembros inferiores, torsión o aplastamiento de los testículos, fractura del dedo gordo del pie... Con el "boosting", el catálogo de horrores casi no tiene fin.
Por Telefe Noticias

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Deportes: Paralímpicos: alertan por la automutilación, una aterradora forma de doping

Prácticas como romperse voluntariamente un dedo del pie o lesionarse miembros insensibilizados para estimular la presión sanguínea se encuadran dentro de la figura de la automutilación o "boosting", una forma de dopaje específica de personas con discapacidad que pone los pelos de punta y que será especialmente vigilada en los Juegos Paralímpicos de Rio.

La práctica concierne a aquellos deportistas con lesiones de médula espinal. Además de la parálisis y de la pérdida de sensaciones de sus miembros inferiores, estas personas sufren a menudo problemas de tensión y de ritmo cardíaco. En consecuencia, durante un esfuerzo violento, las personas en silla de ruedas no ven aumentada su frecuencia cardíaca a lo que les pide el cuerpo en plena actividad, por lo que su rendimiento es menor y la fatiga crece, así como su capacidad a realizar esfuerzos prolongados.

Electroshocks, heridas sangrientas, bloqueo de la sonda urinaria para relajar la vejiga, botas muy apretadas en los miembros inferiores, torsión o aplastamiento de los testículos, fractura del dedo gordo del pie... Con el "boosting", el catálogo de horrores casi no tiene fin.

Pero en Rio 2016, tras el análisis en profundidad de datos de 160 atletas en los últimos años, el CPI decidió aumentar los controles el pasado mes de abril y desde entonces se prohíbe participar en competición a cualquier atleta con una tensión superior a 160 mmHg, por los 180 mmHg de antes (presión arterial sistólica).

La medicina general considera que un paciente presenta hipertensión arterial cuando es superior a 140 mmHg (también hay que tener en cuenta la presión arterial diastólica). “Es deber del CPI velar por la salud de los atletas, la integridad del deporte y por la protección de los atletas limpios”, advierte Van de Vliet.

El "boosting" no será, no obstante, el único problema al que se enfrentarán los Juegos Paralímpicos. Las estadísticas también revelan un número de deportistas que exageran su discapacidad, en una frontera siempre complicada a penetrar.

El caso más llamativo se produjo en Sydney 2000 cuando al equipo español de básquet le fue retirada la medalla dorada tras descubrirse que 10 de sus 12 integrantes habían exagerado su discapacidad mental por petición de las autoridades federativas. El caso salió a la luz pública después de que uno de los miembros del equipo, Carlos Ribagorda, revelase el engaño.