"Esperamos un tiempo prudencial y como el generador que le daba la energía eléctrica al estadio no pudo ser reparado, decidimos suspender el partido", señaló el árbitro del encuentro Néstor Pitana después de media hora de incertidumbre en el estadio Alfredo Beranger.
"Al grupo electrógeno se le tapó la bomba de gasoil y esto terminó por inutilizarlo. Nos avisaron que no había posibiidades de contar con otro de reemplazo hasta después de las 22, así que fue imposible jugarlo", amplió el presidente de Temperley, Hernán Lewin.