Luján, que había abierto el marcador con un gol tempranero, estuvo en ventaja la mayor parte del partido, pero sobre la hora pasó al frente San Telmo con un penal capitalizado por Claudio Galeano, lo que desencadenó la furia en las gradas, entre el público local y la delegación del "Candombero" que había llegado al estadio.
Un grupo local atacó el sector visitante armado con palos y piedras, y si bien la policía pudo dispersar a los combatientes disparando balas de goma, la violencia continuó dentro de la cancha.