En América Latina, el retail mayorista —una de las industrias más antiguas, informales y fragmentadas de la región— sigue operando con un paradigma analógico en un entorno digital: pedidos por WhatsApp, audios, listas informales y conversaciones dispersas que dificultan la gestión comercial. En ese contexto, gran parte de las oportunidades de venta se pierden en lo que el sector describe como un “agujero negro”: interacciones sin seguimiento, clientes que no recompran por falta de contacto, ventas que nunca se concretan por ausencia de interacción adecuada.
Para resolver esta brecha, Tomás Iakub, Benjamín Korach y Franco Pesce crearon la startup Galo AI, con la que redefinen soluciones tecnológicas. “WhatsApp ya concentra más del 60% del retail mayorista, pero sigue operando como un canal informal, sin procesos, ni inteligencia. Ahí es donde se pierden ventas todos los días. En Galo estamos construyendo la capa que falta: transformar WhatsApp en un sistema que capture, entienda y potencie cada interacción, sin cambiar la forma en la que el cliente compra”, explica Tomás Iakub, cofundador y CEO de Galo AI.
La propuesta fue construir un CRM inteligente sobre WhatsApp que permita gestionar en tiempo real y de manera transparente la relación con cada cliente. Desde la toma de pedidos, la recuperación de clientes inactivos y campañas personalizadas para contactar a cada cliente de acuerdo a la predicción de recompra del sistema, de acuerdo a su ritmo de pedidos. La plataforma convierte conversaciones en una base de datos dinámica que antes se perdía.
Actualmente, la compañía cuenta con más de 50 clientes activos, opera en cuatro países de América Latina (Argentina, Colombia, México y Uruguay) y gestiona más de USD 5 millones mensuales en transacciones, reflejando la escala de un mercado donde gran parte de la información comercial aún no está estructurada.
Inteligencia comercial
El principal atributo de Galo AI es su inteligencia comercial, y es lo que define su diferencial. Mientras los clientes compran sin fricción a través de WhatsApp —con mensajes, audios o imágenes—, la plataforma construye en segundo plano el verdadero valor: una capa de datos impulsada por inteligencia artificial, diseñada específicamente para este contexto, que transforma cada conversación en insights claves, oportunidades concretas de venta, recompra y crecimiento.
Además, la plataforma incorpora capacidades de upselling inteligente, tanto en pedidos directos como a través de equipos comerciales, y una aplicación para vendedores que centraliza la gestión, mejora la productividad y permite detectar oportunidades que antes quedaban ocultas o se perdían.
Si bien su foco inicial estuvo en la industria de alimentos, ya comienza a expandirse a otras verticales, con el objetivo de abordar el retail mayorista en su conjunto.
El proyecto despertó el interés de inversores y referentes del ecosistema tecnológico regional, entre ellos Daniel Rabinovich, Andrés Bilbao, Sebastián Kreis, Tomás Mindlin, Lautaro Schiaffino, Jaime Macaya y Juan Cruz de la Rua, a quienes también se sumaron perfiles con roles estratégicos en el ecosistema, como Ariel Arrieta y Antonia Rojas Eing, junto a un vicepresidente global de una de las principales compañías de consumo masivo de la Argentina (nombre no divulgado), otros inversores ángeles como Claudio Schlegel, Daniel Rodríguez Gracia y Agustín Adem, como también los fondos Latitud Ventures de San Francisco y Kuiper VC de México. Su participación no solo acompaña el desarrollo económico de la compañía, sino que valida el potencial de una solución que busca transformar un canal clave del comercio en la región.