El espacio de trabajo, un activo productivo

Dejar de ver el metro cuadrado como un costo fijo y empezar a pensarlo como un activo productivo. Ese es el nuevo mindset que gana terreno entre empleadores y que impulsa uno de los referentes del Real Estate local. Oficinas que mejoran productividad, retienen talento y, al mismo tiempo, generan valor económico medible.   


29 abr, 2026 13:04
El espacio de trabajo, un activo productivo | Economía
Economía: El espacio de trabajo, un activo productivo

En el mercado corporativo empieza a instalarse una discusión que muchas empresas todavía no terminan de saldar y trata sobre cuánto pesa realmente una oficina dentro de la estructura de costos y, sobre todo, qué se está evaluando cuando se decide dónde trabajar.

El problema arranca en el enfoque ya que “siempre aparece la preocupación acerca del valor del alquiler y expensas, y la verdad es que ese número, dentro de la matriz de costos de una compañía, es muy pequeño", señala Hugo Koifman, CEO de Branson Real Estate.

“Cuando uno pone los números en perspectiva, la discusión pierde sentido. Es irrisorio lo que representa el alquiler y las expensas frente a la estructura de costos. Sin embargo, se sigue poniendo el foco ahí”, plantea Koifman.

“Se analiza la oficina como si fuera un gasto a recortar y no como una herramienta de productividad. Y eso cambia todo. Una oficina bien pensada, con luz natural, con circulación, con confort, impacta directo en cómo trabaja la gente”, remarca el ejecutivo.
La pregunta, insiste, debería ser otra. “No es cuánto cuesta la oficina. Es qué valor le devuelve a la empresa. Porque está comprobado que los entornos de calidad mejoran la concentración, el clima laboral y la generación de ideas. Eso después se traduce en resultados concretos”.
Aun así, la mirada más conservadora persiste. Según el empresario, “hay una concepción bastante antigua que sigue viendo la oficina como un costo fijo. Y hoy eso quedó desactualizado. El espacio de trabajo es tan importante como el talento que uno contrata”.
En paralelo, el regreso a la presencialidad reordenó prioridades y “las grandes compañías ya están volviendo a esquemas cien por ciento presenciales porque la eficiencia mejora. Eso es algo que están midiendo. Pero no alcanza con volver. Hay que ver a qué oficina se vuelve”.

Como referencia, menciona Lex Tower, una torre de 31 pisos sobre Avenida Corrientes, con certificación Leed Gold y servicios orientados a las nuevas demandas corporativas.

Koifman cierra con una idea que, según él, todavía no terminó de asentarse. “El mercado ya entendió que la presencialidad funciona. El paso que falta es entender que una buena oficina no es un gasto. Es una inversión directa en cómo rinde el negocio”.



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