En un contexto donde el comercio electrónico sigue ganando terreno en Argentina, la logística dejó de ser un eslabón operativo para convertirse en un factor estratégico.
La incorporación de inteligencia artificial, automatización y análisis de datos está redefiniendo la forma en que las empresas gestionan sus envíos, sus depósitos y, sobre todo, la experiencia del cliente.
Hoy uno de los principales desafíos del sector pasa por lograr mayor eficiencia sin trasladar costos al consumidor.
En ese escenario, la tecnología aparece como la herramienta clave para optimizar rutas, prever demoras, reducir errores y mejorar la trazabilidad en tiempo real.
Desde WiGou, empresa especializada en soluciones logísticas para ecommerce, sostienen que el cambio ya está en marcha. “La logística dejó de ser solo mover paquetes. Hoy implica tomar decisiones en base a datos, anticiparse a la demanda y garantizar una experiencia de compra que esté a la altura de lo que el cliente espera”, explica el fundador y CEO de WiGou, Santiago Rey.
Uno de los puntos críticos es la llamada “última milla”, el tramo final de la entrega, que concentra gran parte de los costos y de los problemas operativos. Allí, el uso de algoritmos permite definir rutas más eficientes, reducir tiempos de entrega y mejorar la tasa de cumplimiento.
A la par, crece la demanda de soluciones integrales. “Cada vez más marcas, especialmente las nativas digitales, optan por tercerizar toda su operación logística, desde el almacenamiento hasta la distribución, en busca de eficiencia y escalabilidad”, agrega Rey.
El avance de estas herramientas no solo impacta en las grandes empresas. También las pymes comienzan a incorporar tecnología para no perder competitividad en un mercado donde la rapidez y la precisión ya no son un diferencial, sino un estándar.
Con un consumidor más informado, impaciente y acostumbrado a recibir sus compras en plazos cada vez más cortos, la logística se consolida como uno de los pilares del crecimiento del ecommerce en el país.