Britney Spears sufrió un percance durante su show de este fin de semana en Las Vegas. El problema no estuvo esta vez ni en un fallo técnico, ni de luces ni en ningún espontáneo del público, sino en su propio vestido.
La cantante se encontraba casi al principio de su éxito 3 cuando el cierre trasero de su body se abrió en dos, dejando su espalda completamente descubierta. Y aunque primero fue ella quien intentó arreglarlo y luego sus bailarines, ninguno logró tener éxito.
Para sus fanáticos fue un plus inesperado del show y a nadie le molestó demasiado.