Enrique Iglesias tuvo una mala experiencia con un drone que le lastimó los dedos de una mano en pleno show en Tijuana, México. El cantante siguió cantando como si nada durante 30 minutos y después fue trasladado de urgencia a Los Ángeles para que un especialista le tratara la herida.
En este caso, el drone era parte del show; el cantante lo utiliza para interactuar con el público y tomar fotos. Pero el juego se volvió peligroso cuando Enrique agarró el dispositivo con la mano, tal vez para sacarse una selfie, sin percatarse de que aún estaba prendido.
Después del accidente, los organizadores le recomendaron al cantante que suspendiera el show, porque la sangre estaba por toda su remera y los cortes parecían serios, pero él prefirió seguir. Incluso hasta "bromeó" con la herida y se dibujó un corazón para sus fans.