El concurso de Miss Bum bum siempre trae polémica. Esta vez, el detonante fue una fotografía en la que 8 de las 15 finalistas recrean La última cena de Leonardo Da Vinci luciendo unos diminutos bikinis color naranja.
Los organizadores del certamen que premia el mejor trasero del país se han visto acribillados por la iglesia y los sectores más conservadores, indignados por lo que consideran una ofensa e incluso una herejía.
“Esta foto es una gran ofensa para los católicos”, ha señalado el obispo auxiliar de Río de Janeiro, Antonio Augusto Dias Duarte, aunque Cacau Oliver, fundador de certamen, ha rebatido todos los comentarios negativos, incluidos los de algunos medios de comunicación.