Hernán Simó se recibió de abogado con medalla de oro y un promedio de 9,56. Siempre ha transitado el camino del derecho, el arte, la música y la creación digital. Fue integrante del Poder Judicial mendocino.
“Todo lo hago con mucha pasión”, afirma el letrado de 36 años que es gerente de un prestigioso estudio jurídico en California (puesto que ejerce desde Argentina en forma remota) y, al mismo tiempo, crea y expone sus obras artísticas en los museos y en los festivales más importantes del mundo.
“Siento que puedo compartir el derecho y el arte, sin que ninguno de los dos se ponga celoso”, dispara el Dr. Simó haciendo valer su sentido del humor.
La doble faceta jurídica-artística le está redituando reconocimientos internacionales. Recientemente, fue distinguido por un comité evaluador como Abogado del Año 2025 en California, Estados Unidos.
Tras recibir la noticia y la invitación, viajó a San Francisco para recibir el galardón que otorga la organización LexTalk World. “Ganar un premio como abogado me genera mucha gratitud después de muchos años de vida dedicados a esta profesión y una motivación indescriptible para seguir adelante”, precisa. En ese marco también brindó una conferencia magistral sobre la inteligencia artificial (IA) en el mundo de las leyes.
"Expuse sobre los desafíos que enfrentan los abogados nativos en IA. Porque notaba en el estudio que muchos abogados junior usaban IA sin guía o ninguna orientación para superar los desafíos que ellos estaban enfrentando en los casos que tomaban", cuenta.
Un mes después, obtuvo el premio Best Digital Art Award con "Rivers of Wisdom" ("Ríos de Sabiduría") en el Festival Internacional de Arte de Qatar (QIAF 2025), que se realizó en Doha, con artistas de más de 70 países.
“Que alguien en otro lugar tan lejos de mi tierra reconozca mi obra fue a la vez una experiencia alucinante y muy gratificante. Sobre todo, porque fue así en la misma ciudad donde hace cuatro años salimos campeones del Mundo. Reconozco que, cuando me entregaron la copa, me acordé de Messi (a quien admiro desde siempre) porque veníamos de visitar el estadio de Lusail, y me sentí el Messi del arte digital”, afirma Hernán, carcajada mediante, sin tomar conciencia que esta distinción lo coloca en la vidriera de los artistas emergentes del planeta.
Hijo de un abogado y una médica cuyana, Hernán Simó nació un 14 de julio en Godoy Cruz, ciudad distante a unos cinco kilómetros de la capital mendocina.
Desde muy pequeño la música ocupó un sitial importante en su crecimiento. Ya a los 10 años estudiaba guitarra. Primero con un profesor de su barrio y luego con Carlos Graña, el entonces productor de la banda de rock Los Tipitos, que luego lo introdujo en otro instrumento: el piano. “En esa etapa comencé a descubrir un fuerte instinto musical, que después se acrecentó en la secundaria (Colegio San Jorge y Colegio de la Universidad de Aconcagua)”, asegura Simó.
En 2006, un test vocacional confirmó que su vocación pasaba por crear, organizar sonidos y silencios, respetando los principios fundamentales de la melodía, la armonía y el ritmo. “Cuando me efectuaron el test, el resultado arrojó 95% música”, revela Hernán.
Claro que, cuando regresó a su casa, se preguntó cómo vivir de la música. "Sentía que necesitaba estudiar algo que me brindara una salida laboral segura. Opté por derecho y me inscribí en la Universidad Nacional de Cuyo", admite.
Pese a su pragmatismo, nunca se le pasó por la cabeza dejar la música ni el arte. Mientras cursaba la carrera universitaria, Simó escribía, tocaba instrumentos y cantaba en el coro del Hospital Español en Mendoza. Simultáneamente, cursaba el profesorado de piano, en el centenario Instituto Musical Gutiérrez del Barrio. “Todo lo hacía con la misma intensidad”, puntualiza.
Con alta dedicación y máximo esfuerzo, se recibió de abogado en siete años; el profesorado de piano, en tanto, le demandó doce. A decir verdad, su desempeño académico fue excelso. Se recibió en 2013 como licenciado en derecho obteniendo una medalla de oro por el Premio al Mejor Egresado, con un envidiable promedio general: 9,56.
Luego rindió examen e ingresó al Poder Judicial mendocino. "Empecé a trabajar en las cámaras de apelaciones civiles, mientras seguía con el profesorado de piano, que terminé en 2019", rememora Simó.
Versátil como pocos, en 2017, efectuó un Máster en Administración de Empresas en la Escuela de Negocios Europea de Barcelona. En esta prestigiosa institución española se graduó con promedio 9,65 y recibió un premio a la excelencia académica.
Al año siguiente, con solo 29 años de edad, juró como Fiscal Civil Sustituto de su provincia. Merced a su buen desempeño, al cabo de doce meses, fue designado Fiscal con acuerdo del Senado mendocino.
A principios de 2020, con el advenimiento de la pandemia de COVID-19 fue contactado por la University of Dayton School of Law de Ohio, en California, para otorgarle una beca para realizar un Master of Laws en Estados Unidos, que se impartiría de manera online.
Fascinado con la propuesta, Simó emprendió el desafío. "Me recibí con honores y el mejor promedio: 4.11, cuando el máximo era 4. Nunca entendí eso", se ríe y recuerda el joven que, por entonces tenía 30 años y priorizaba el trabajo y el estudio, en vez de salir y divertirse con amigos.
“Me gusta que la gente sepa que el camino no fue lineal y que detrás de cada una de estas experiencias también hubo momentos de sombras, de cansancio, de caerse y volver a levantarse”, expresa Simó agregando: “gran parte de mi obra está inspirada en lo espiritual y en nuestra conexión con Dios, tanto en los momentos de tempestad como en los de calma”.
En julio de 2023, mientras estaba al frente de casos judiciales resonantes, el fiscal cuyano se topó con una oportunidad cuasi remota para profesionales argentinos: rendir examen para obtener la matrícula en California. Viajó a Estados Unidos y enfrentó durante doce horas y media (divididas en dos días) un examen de 6 casos y 200 preguntas multiple choice: el renombrado “California Bar Exam”, el mismo examen que rinden los estadounidenses para obtener la matrícula de abogado en ese estado y que es considerado el más difícil de los 50 estados.
Hernán aprobó de manera satisfactoria con puntaje suficiente para transferir el score (puntaje) a cualquier estado de Estados Unidos. Pero al conocer el resultado, se enfrentó a una disyuntiva: quedarse en el Poder Judicial hasta jubilarse, o renunciar y probar suerte en el sector privado como abogado en California, algo que le iba a allanar el camino para dedicarle más horas a su gran amor: el arte.
El 6 de diciembre de 2023, el doctor Simó redactó la renuncia indeclinable como Fiscal y la presentó ante la máxima autoridad del Ministerio Público de Mendoza, el Procurador General quien, al recibirla, luego de tratar de convencerlo, la aceptó. “Fue una dimisión inusual en el Poder Judicial de un integrante joven que había sido designado con acuerdo del Senado provincial”, dijo el Procurador, agregando: “Hernán priorizó que no podía tener una carrera artística al mismo tiempo que la función pública”.
En abril de este año, el ex fiscal regresó al Ministerio Público de Mendoza, no ya como abogado sino como artista digital, para donar a esa institución su primer ejemplar de una edición de lujo de sus obras de arte (Tiempo de Cosecha, Colección Vendimia), inspirada en su tierra mendocina que Simó tanto ama y a la cual, afirma, quiso honrar y agradecer con este gesto.
Actualmente Hernán, mientras gerencia y atiende causas del estudio jurídico norteamericano en forma remota desde su tablet, notebook y celular, prepara un disco para piano (posee seis temas registrados en SADAIC, de música contemporánea y fusión de clásica), compone en inglés y organiza sus próximas muestras de arte digital.
En Barcelona, luego de participar de la muestra colectiva “Portal” (junto a un grupo de 30 artistas argentinos), Simó presentó su primera muestra internacional individual “Fragmentos de Luz”, de la mano de Erika Tranchida y Aliarte Art Gallery, consolidando un momento clave en su proyección internacional.
La exhibición reunió una selección de obras curadas y atravesadas por la espiritualidad, la luz y el simbolismo, reafirmando el lenguaje visual que distingue su producción artística y fortaleciendo su presencia dentro del circuito contemporáneo europeo.
Después de Buenos Aires, Qatar y Barcelona, la próxima parada de este recorrido internacional tendrá lugar en Grecia, del sábado 23 al lunes 25 de mayo, en el marco de la sexta edición de Select Art Fair, en la isla de Creta, uno de los destinos más codiciados del Mediterráneo, que atrae a un público internacional exclusivo: diplomáticos, coleccionistas e invitados distinguidos de todo el mundo.
“Mi muestra se llama ‘Soul Journey’ y se compone de 10 obras en una invitación visual a explorar el camino de nuestra propia alma, desde le encarnación, la transformación y la ascensión a un plano superior. Es mi primera exhibición completamente curada por mí, y representa para mí un momento muy especial en mi carrera por haberme animado también a hacer yo solo la labor curatorial. Los invito a todos a contemplarla”, resume el talentoso letrado-artista que en su brazo derecho exhibe un tatuaje con la leyenda “VIVIR”.
A esta exposición, Simó llegó por convocatoria de un integrante de la aristocracia griega. "El Doctor en Arte Moderno y Contemporáneo, Thomas Andre Louis Maes, que es Conde de Brasschaat y Duque de Geraní, en Grecia, descubrió mis obras por Instagram y me envió un certificado de logro, que sería como una distinción, junto con la invitación para participar en estas exposiciones", concluye agregando que el griego lo invitó a participar también de otra muestra a desarrollarse entre el 11 y el 13 de septiembre, en el Principado de Mónaco.