La actuación en un espectáculo que Madonna ofreció en el Forum Theatre de Melbourne, Australia en el marco del Rebel Heart Tour generó ruido, porque supuestamente la estrella se había subido a la tarima bajo la influencia del alcohol u otras sustancias.
La artista, visiblemnete sensibilizada esa noche, dedicó una canción a su hijo Rocco y luego llovieron las críticas.
Madonna no tardó en responder con altura en su cuenta de Instagram:
"Gracias por apoyarme. Demasiadas malas personas no conocen el arte de la actuación y de interpretar a un personaje. Nunca podría hacer cualquiera de mis shows drogada o borracha", aseguró la 'Reina del Pop' en un mensaje que compartió con sus seguidores.
Este es el video de la polémica.