La pieza escrita en 1979 recorre las dinámicas y frustraciones de una familia de clase media argentina en la década del 70.
Con destacadas interpretaciones de Silvia Villazur (madre), Mariano Morelli, Matías Filguiera y Nicolás Mizrahi (hijos), Cruz Carot y Mavy Yunes (nueras), la acción avanza vertiginosamente durante el festejo de cumpleaños de la madre en compañía de sus tres hijos y las esposas de dos de ellos.
Ambientada en un contexto de crisis, la obra profundiza en terrenos como la frustración, los conflictos de comunicación al interior del núcleo familiar y la negación de la realidad como mecanismo de evasión.
“La obra explora cómo el dinero, o la ilusión de riqueza puede sacar a la superficie lo peor de las personas: resentimiento, codicia y falta de empatía, incluso hacia los propios seres queridos”, señala el director, Lizardo Laphitz.
La potencia del texto y la vigencia de la obra de Cossa resulta impactante en un contexto de crisis económica y social que pone sobre la mesa temas muy actuales como el miedo a la pobreza, la desigualdad, la frustración personal y la destrucción de los vínculos interpersonales.
En definitiva, "No hay que llorar" habla de "cómo los deseos y ambiciones materiales pueden corromper los vínculos más íntimos y hasta dónde puede llegar el hombre para lograr los objetivos trazados", subraya el director.
Sábados de agosto y septiembre a las 18 en Nun Teatro Bar (Ramiro de Velasco 419, CABA).
Localidades disponibles a $20.000 en Alternativa Teatral y en la boletería del teatro.
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