El mundo es un misterio para la pequeña Amélie, hasta que un encuentro milagroso con el chocolate despierta su insaciable curiosidad. El apego que establece con la ama de llaves de su familia, Nishio-san, la empujará a descubrir las maravillas de la naturaleza, así como las verdades emocionales que su familia oculta tras emigrar desde Bélgica a Japón en tiempos de posguerra.
Se tarta de un film que invita al público a reconectar con la infancia, los recuerdos y los vínculos que dejan huella.
Ambientada en Japón y contada desde la mirada de una niña de 3 años, la película propone una experiencia emocional colorida y profundamente humana, pensada para ser vivida en la pantalla grande.
Basada en la novela “Metafísica de los tubos” (Métaphysique des tubes) de la reconocida autora belga Amélie Nothomb, la película sigue a la pequeña Amélie, nacida en Japón cuya familia es oriunda de Bélgica. El mundo cotidiano lleno de descubrimientos, la relación con Nishio-san, su niñera japonesa, se convierte en el centro emocional del relato. Japón queda retratado como una experiencia emocional más que como un escenario exótico. La lluvia, las estaciones, la casa familiar y los sonidos cotidianos conforman un universo sensorial que envuelve al espectador y lo invita a habitar los recuerdos de la protagonista.
La película marca el debut en la dirección de Maïlys Vallade y Liane-Cho Han, animadores con una amplia trayectoria en reconocidas producciones como I Lost My Body, Ernest & Celestine, The Illusionist y The Little Prince. Su narrativa dinámica y tono sensible hacen del film un título ideal para adultos jóvenes que buscan una experiencia emotiva, apelando especialmente a la nostalgia de una infancia imborrable, a esos recuerdos tempranos que no siempre podemos explicar, pero que siguen acompañándonos con el paso del tiempo.
Cosechó elogios desde su estreno en los Festivales de Cannes y Annecy, donde fue reconocida con el Premio del Público. Con nominaciones al Globo de Oro y a los Premios Annie (especializados en animación), hoy se establece como carta favorita para obtener el Oscar a Mejor Película Animada.