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Portada  |  08 noviembre 2021

Horror en el zoo de Luján: denuncian que mataron a cachorros de tigres recién nacidos

En lugar de cumplir con esa orden, el dueño del zoológico le ordenó que matara a los cachorros para que las autoridades no descubrieran que se seguían produciendo nacimientos.

La denuncia da escalofríos. En el zoológico de Luján matan a los tigres recién nacidos para ocultar que, en contra de las disposiciones vigentes, se siguen reproduciendo.

Y no la hizo cualquier persona. La hizo Christopher Rodríguez, nada más y nada menos que el encargado, en su condición de cuidador de los felinos del zoológico, de cumplir con tan macabra tarea.

Pero hace tres meses Rodríguez dijo “basta”. Se plantó ante el dueño del zoológico, Jorge Semino, y le manifestó que no estaba dispuesto a seguir haciendo eso. La respuesta que recibió fue que entonces se quedaría sin trabajo. Y se quedó sin trabajo.

Desocupado, pero con la conciencia tranquila, Rodríguez se presentó en la Fiscalía N°10 de Luján, donde prestó declaración y aportó, entre otras pruebas, fotos y videos de los cachorros de tigre muertos.

La denuncia se suma a una larguísima lista de irregularidades que pesa sobre este zoológico privado inaugurado en 1994 y que desde septiembre del año pasado se encuentra clausurado por orden del Ministerio de Ambiente de la Nación y de la Dirección de Flora y Fauna bonaerense.

Entre otras cosas, las autoridades detectaron que no estaban asentadas las muertes de muchos animales, que otros permanecían hacinados y que además no se cumplía con la disposición de castrar a los felinos o separarlos entre machos y hembras para que no se siguieran reproduciendo.

Según denuncia Rodríguez, en lugar de cumplir con esa orden, el dueño del zoológico le ordenó que matara a los cachorros para que las autoridades no descubrieran que se seguían produciendo nacimientos.

“Tenía que ahogarlos en un tacho con agua o directamente matarlos a palazos”, cuenta Rodríguez en una entrevista con Telefe Noticias en la que se muestra arrepentido y agobiado por la culpa. Diez años trabajando como cuidador de los felinos hicieron que sintiera un profundo amor por ellos. Tanto que los lleva tatuados en sus brazos.

“Es cierto que él hizo lo que hizo, pero también es cierto que estaba en un estado de suma vulnerabilidad. No tenía otro medio de vida, era el único sostén de su hogar y fue obligado por el dueño. Tanto es así, que apenas se negó a seguir haciéndolo lo dejaron sin trabajo”, argumenta Maximiliano Ocampo, el abogado que patrocina a Rodríguez.

Ante semejante denuncia, Telefe Noticias fue hasta al zoológico para que el dueño pudiera hacer su descargo. Sin bajar de su camioneta y con el alambre perimetral del zoológico de por medio, Semino negó todo. Eso sí, no quiso ver las fotos ni tampoco los videos que aportó Rodríguez. “No quiero ver nada. Que lo presente ante la justicia”, dijo.

Será efectivamente la Justicia la que determine quién de los dos tiene razón. Pero el testimonio de Christopher Rodríguez y de otros de sus ex compañeros de trabajo son coincidentes. Las fotos y los videos, categóricos. Y el pasado del zoológico, casi una condena.

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