*

Portada  |  25 octubre 2022

La gran farsa: todos los audios entre Martín del Río y el matrimonio asesinado en Vicente López

Ya viste por dentro la mansión, ahora vas a escuchar los audios entre Martín del Río y sus padres. Por Mauro Szeta.

Informes Especiales

En agosto de 2021 Enrique del Río y Mercedes Alonso, le comunicaron a su hijo mejor, Martín que habían tomado la decisión de mudarse. Por diferentes cuestiones no querían seguir viviendo en la mansión de la calle Melo 1101 en Vicente López.

Deseaban ir a un departamento y tenían dos razones: el grave estado de salud de Enrique y el miedo a sufrir un episodio de inseguridad.

En ese momento, según la hipótesis de la justicia, comenzó la insólita historia que terminaría un año después, el 24 de agosto pasado, con los dos asesinados dentro de su propio auto y hasta hoy el principal y único sospechoso continúa siendo Martín.

Martín era el encargado de manejar los negocios familiares, sobre todo desde que su padre quedó prácticamente inválido por su cuadro de salud. Por esta misma razón él era el encargado de conseguir el departamento deseado para que se mudaran sus padres.

A los pocos días les envió las fotos de un departamento ubicado en el piso 31 del exclusivo edificio Chateau Libertador, en Núñez. Los padres se entusiasmaron y le dijeron que lo comprara.

Martín dijo haber realizado la transacción, el tema es que el arreglo real era que tomaría la posesión del inmueble recién tres años más tarde, después de haber abonado 36 cuotas de 10.000 dólares cada una y de pagar 1.285.000 dólares de saldo.

El punto es que él nunca dio esta información a sus papás, sino que optó por iniciar una red de mentiras que incluía a unos tailandeses de la embajada de ese país que había conseguido para que alquilaran la casa de Melo y que estaban viviendo en ese momento en el departamento del Chateau.

Desde entonces el asunto de “los tailandeses” pasó a ser común en las conversaciones de Martín y sus padres que estaban ansiosos por el acuerdo y mudarse.

La verdad es que los tailandeses no existían, Martín nunca entró a la embajada, nunca llamó a la supuesta empresa de haría la mudanza de sus padres.

En el camino, tanto Enrique como Mercedes empezaron a inquietarse y lo reflejaban en conversaciones con su hijo mejor. En exclusiva tenemos las conversaciones entre ellos donde se nota el descontento, y sobre todo, cómo Martín va intentando sostener su mentira en el tiempo.

Comentarios