La madre de Franke le enseñó unas instantáneas a un primo de la familia y éste se percató de que le brillaba mucho un ojo, lo que asoció con un síntoma de retinoblastoma.
La pequeña tiene dos tumores en el ojo derecho y tres en el izquierdo, lo que le ha provocado haber perdido la vista de este último. Ahora se va a someter a quimioterapia y posteriormente será operada.
La pequeña ahora lucha por su vida y va a empezar un agresivo tratamiento con quimioterapia antes de someterse a una operación. Según recoge el diario Newcastle Chronicle, Franke la pequeñita perdió la vista del ojo derecho y está peleando para ganarle a la enfermedad.