Acusan a un delfín de espionaje

Las Fuerzas de Seguridad del movimiento islamista Hamas en la Franja de Gaza capturaron hace unas semanas a un delfín bajo la sospecha de que hacía labores de espionaje para Israel, aseguran medios israelíes.


20 ago, 2015 11:33

El mamífero fue capturado por un comando submarinista de Hamas tras ser interceptado en las costas de la franja totalmente equipado con material de espionaje, incluida una cámara.

Según informa la edición digital del diario “Yediot Aharonot”, el delfín portaba también un artefacto capaz de disparar flechas con capacidad de herir o incluso de matar a un ser humano.

El diario “Haaretz” recuerda que no se trataría del primer caso de utilización de animales para diversos usos en la región.

Hace cinco años, Egipto acusó a Israel de lanzar tiburones hacia sus aguas para que atacaran a los turistas y así dañar al turismo, mientras que dos años antes las autoridades sudanesas protestaron por la captura de un águila que habría recibido entrenamiento del Mosad, el servicio de inteligencia en el exterior de Israel.

Por otra parte, el gobierno de Israel canceló temporalmente la detención administrativa del preso palestino Mohamed Alan, en huelga de hambre desde hace 64 días, que corre riesgo de morir y había amenazado con dejar de tomar agua y nutrientes si no se le ponía en libertad.

El Tribunal Supremo anunció su decisión después de que un escáner mostrase que Alan ha sufrido daño cerebral, informó el servicio de noticias digital Ynet.

La Corte ha ordenado que, si se demuestra que el daño sufrido es irreversible, el preso deberá ser puesto en libertad y su detención revocada.

“La condición de Alan es peligrosa y podría sufrir un rápido deterioro”, aseguró a los medios el director del hospital de Barzilai, en la ciudad israelí de Ashkelon, Hezi Levy.

El fiscal general, Yochi Gansin, señaló al tribunal que la liberación debe estar condicionada a que se demuestre que el daño cerebral sufrido no le permitirá regresar a las actividades por las que fue detenido.

Israel no ha realizado una acusación formal de ningún delito ni ha informado al reo o sus abogados de las pruebas contra él al no tener obligación de hacerlo por estar en situación de la denominada detención administrativa, que permite el arresto sin juicio ni acusación durante seis meses prorrogables indefinidamente.

Según los abogados del preso, las autoridades israelíes le habían ofrecido un pacto para ponerlo en libertad el próximo 3 de noviembre, cuando concluya el plazo de prisión de seis meses.

Alan, abogado de 31 años de la provincia de Nablus y sospechoso de ser miembro de la Yihad Islámica, inició la huelga de hambre hace más de dos meses en protesta por su situación de detención administrativa desde noviembre.

Su caso ha generado una polémica ética en Israel, al ser el primero tras la aprobación a finales de julio de una controvertida ley que legaliza la alimentación forzosa para prisioneros en huelga de hambre, una medida que la comunidad médica considera tortura y que la principal asociación médica ha llamado a los facultativos a incumplir.

En la última semana los médicos han proporcionado a Alan sales, vitaminas y agua vía intravenosa, pero han respetado su voluntad de no ser alimentado por la fuerza.