Angela Merkel visitó Brasil en busca de acuerdos

La canciller alemana, Angela Merkel, que llegó en una visita de dos días a Brasil, hizo una fuerte presión sobre el Gobierno de Brasil para que abra más sus mercados a compañías extranjeras. Además resaltó que ve una oportunidad de alcanzar un acuerdo de libre comercio entre la Unión Europea y el bloque sudamericano Mercosur.


21 ago, 2015 12:29
Internacionales: Angela Merkel visitó Brasil en busca de acuerdos

"Podríamos ampliar nuestro comercio. Necesitamos una condición de inversión confiable", dijo en Brasilia, al presionar por un mejor acceso al mercado local para los productos alemanes como por ejemplo farmacéuticos y tecnología médica.

Funcionarios alemanes quieren utilizar el viaje para buscar una participación de firmas germanas en el programa de inversión de u$s 57.000 millones en vías férreas, puertos y aeropuertos anunciado por la presidenta brasileña, Dilma Rousseff.

Entre las compañías interesadas en el programa figuran Siemens, Fraport y Deutsche Bahn, que enfrentan la competencia de empresas chinas.

Merkel enfatizó la "relación muy especial" de Alemania con Brasil, donde operan más de 1.300 compañías germanas.

La reunión entre ambas mandatarias se produce cuando el gobierno brasileño atraviesa una crisis económica y política, y un día después de que el Banco Central anunciara que el gigante sudamericano entró en “recesión técnica” ya que los dos primeros trimestres del año tuvieron actividad económica negativa.

Sin embargo, la visita de Merkel demuestra que Berlín apuesta por "el éxito" del gobierno brasileño dijo, por su parte, el diplomático Oswaldo Biato Júnior, jefe del Departamento de Europa en la Cancillería brasileña.

"Si ellos (los alemanes) no apostaran (en Brasil) hubieran postergado o cancelado el viaje; esto demuestra que a pesar de la crisis nuestro país es un socio económicamente muy importante", completó Biato Júnior.

Las negociaciones entre el Mercosur y la UE, que incluye la eliminación de barreras aduaneras para determinados productos, comenzaron en 1999, cuando el bloque sudamericano estaba integrado solamente por sus socios fundadores: Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay. Más tarde se incorporaron Venezuela y Bolivia, aunque este último país aún aguarda que los respectivos Congresos ratifiquen su integración plena.

Las normativas que rigen en el Mercosur, pero también en la UE, como uniones aduaneras, impiden firmar acuerdos a los países de manera unilateral con otras naciones o bloques sin el aval de todos sus socios.

De hecho, este fue uno de los puntos clave discutidos durante la última cumbre presidencial del Mercosur, que se realizó en Brasilia en junio pasado.

Tanto Brasil como Uruguay y Paraguay defendieron en la cita una mayor libertad para negociar con otros países o bloques, y urgieron a acelerar la firma del acuerdo con Europa, no así Argentina, Venezuela y Bolivia.

Hacia COP21

Rousseff anticipó, en presencia de Merkel, algunas de las metas que se impondrá su país para el combate contra el calentamiento global, entre las cuales se comprometió a acabar con la deforestación ilegal en la Amazonía para 2030, y señaló que optó por ello “en consideración a la lucha de Alemania por la reducción de emisiones y de su impacto climático”.

Además de la deforestación ilegal “cero” para 2030, Rousseff dijo que Brasil se comprometerá a restaurar una superficie de 12 millones de hectáreas devastadas en la región amazónica y también a “neutralizar las emisiones” de gases contaminantes debidas a la tala de bosques.

Esas metas serán parte de lo que Brasil ofrecerá en la próxima conferencia sobre cambio climático COP 21 de la ONU, que se celebrará en diciembre próximo en París, ante la cual la cual la canciller germana dijo que ambos países han decidido adoptar una “agenda intensa”.