El fotógrafo creó una experiencia única entre sus amigos. Marcos Alberti decidió juntar algunas de sus pasiones en este proyecto: la fotografía, el vino y también una larga charla entre amigos de toda la vida.
Según narra en la web del proyecto: "Hay un dicho sobre el vino que le gusta mucho y es algo como esto "la primera copa de vino va sobre comida, la segunda copa es sobre el amor y la tercera copa se trata de caos". Asegura que tenía muchas ganas de comprobarlo en persona y de ahí este proyecto.
Empezó como una broma. Pero quizá, como en otras ocasiones, las grandes ideas vienen en una charla entre amigos y un buen vino, según cuenta.
Las primeras fotos se hicieron cuando los fotografiados empezaban a llegar al estudio. Venían de una intensa jornada de trabajo, un día a pleno estrés, sumado a los embotellamientos típicos.
A cada copa, una foto. Un primer plano con la pared de fondo. "Las personas procedían de distintas profesiones y campos artísticos: la música, el arte, la moda, la danza, la arquitectura, la publicidad. Se juntaron durante un par de noches y al final del tercer vaso varias sonrisas surgieron y muchas historias fueron contadas".
On peut dire qu'il a le vin subtil
— Guillaume A (@Gui_Billy) 8 de abril de 2016
(photographies respectivement après 0, 1, 2 et 3 verres).https://t.co/v5jqRkhvqf pic.twitter.com/f7ibCcXtWZ