La fama de Meeks se debe básicamente, a la fotografía que le fue tomada para su ficha policial, cuando fue aprehendido en junio de 2014 por posesión ilegal de armas y ser miembro de pandillas criminales. Pasó 27 meses en la cárcel y cuando salió ya tenía representante con contratos millonarios listos para firmar.
El ahora modelo vive en una mansión en California junto a su mujer y sus tres hijos, y parece que no se pierde de ningún lujo: en uno de sus posteos en su visitadísimo Instagram, aparece al lado de su flamante Masseratti, un auto valuado en unos 70 mil euros.