Las organizaciones de la sociedad civil se reunieron la semana pasada en Arica, Chile, en el marco del III Encuentro de coordinación de redes de protección en frontera de Bolivia, Chile y Perú co-organizado por el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) y la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).
La circulación de personas a través de las fronteras de Bolivia, Chile y Perú ha aumentado en el marco de los movimientos migratorios mixtos, principalmente provenientes de Colombia, aunque también se observa la presencia de personas de República Dominicana, y otros países como Siria o países de África y de Medio Oriente. Muchas de las personas atendidas por las redes de la sociedad civil en frontera reconocen haber abandonado sus países por riesgos de seguridad asociados a situaciones de violencia sufridas en los países de origen.
El encuentro constituyó una iniciativa pionera que busca plasmar en planes concretos el Programa "Fronteras Solidarias y Seguras" de la Declaración y Plan de Acción de Brasil adoptado en diciembre de 2014 en el marco de la conmemoración del 30° Aniversario de la Declaración de Cartagena sobre Refugiados.
El intercambio de experiencias y actualización de la información disponible sobre la situación en las fronteras, permitió una abierta discusión entre los actores participantes del III Encuentro acerca de las estrategias necesarias para asegurar la implementación de acciones encaminadas a la protección de los derechos de migrantes y refugiados en las fronteras.
Las instituciones participantes reconocieron mejoras significativas de la situación en las fronteras pero señalaron la necesidad de reforzar las acciones y presencia de los Estados, a través de las Comisiones Nacionales de Refugiados (CONAREs) y Defensorías de los Derechos Humanos.
Durante el Encuentro se llevaron a cabo también discusiones sobre la importancia de incluir a los migrantes en los planes de desarrollo local y propiciar su integración a las comunidades de recepción.
Asimismo se destacó la importancia de fortalecer acciones de capacitación en gestión migratoria y derechos humanos, llevar a cabo estudios sobre los diversos aspectos relacionados con los flujos migratorios en zonas de frontera e incrementar las campañas de prevención de la Trata de Personas y el Tráfico Ilícito de Migrantes.
"Los Encuentros de Redes de Frontera han probado ser una herramienta muy útil para la identificación de riesgos de protección y la coordinación de actividades de prevención y respuesta frente a los abusos de los derechos que sufren migrantes y refugiados", explicó José Xavier Samaniego, representante regional para el sur de América Latina de ACNUR.
Por su parte, el Director Regional de la OIM para América del Sur, Diego Beltrand, manifestó: "Para la OIM la interacción de las autoridades y las organizaciones de la sociedad civil en estos Encuentro contribuye a identificar los avances y los desafíos en zonas de frontera, al fortalecimiento de la gobernanza de las migraciones a nivel local así como a facilitar el acceso efectivo a los derechos fundamentales de las personas migrantes".
Tendenci inversa
La OIM informó en junio de este año que por primera vez desde 2010 más personas emigran de la Unión Europea hacia América Latina.
Un estudio realizado por la OIM, que analiza los flujos migratorios desde 2010, así lo ha demostrado.
“En los últimos años, los cambios en la migración entre Latinoamérica y la Unión Europea muestran, una vez más, cómo los flujos se adaptan naturalmente a las cambiantes realidades socioeconómicas”, explicó la directora general adjunta de la OIM, Laura Thompson.
De esta manera, aseveró, la migración funciona como “una herramienta de ajuste y de respuesta a la crisis económica y estructural”.
España es el país comunitario de donde más emigrantes han partido hacia tierras latinoamericanas, seguido de Italia, Portugal, Francia y Alemania.
Cifras que aporta el estudio indican que 181.166 europeos partieron para América Latina en 2012, comparados con los 119.000 latinoamericanos y caribeños que lo hicieron hacia la Unión Europea.
“Esto marca una rebaja del 68% con respecto a 2007, cuando el número de inmigrantes latinoamericanos alcanzó niveles históricos”, señala el informe.
También hace hincapié en que, contrariamente a lo que se cree, no son tantos los latinoamericanos que regresan a sus países de origen.
La OIM también ha reunido datos que apuntan a un cambio en la “reserva” de inmigrantes en las naciones latinoamericanas, ya que países tradicionalmente receptores (Argentina, Brasil y Venezuela) han visto un declive en el número de sus residentes europeos.
En cambio, hubo “un marcado incremento en el número de europeos en Chile, Perú, Bolivia y Ecuador”.
En 2013, un 8,5 millones de emigrantes -de todas las regiones de mundo- vivían en Latinoamérica, lo que representaba medio millón más que en 2010 y 2,5 millones más que en el año 2000. Igualmente, se ha confirmado que hay más inmigrantes latinoamericanos viviendo dentro de su propia región que en la Unión Europea.
De la inmigración latinoamericana hacia Europa, los cuatro principales emisores son Brasil, (23%), Colombia (11%), Perú (9%) y Ecuador (9%). Más de la mitad de la inmigración latinoamericana en la Unión Europea reside en España (53%).
Después figuran Italia (15%), Reino Unido (9%), Francia (7%), Holanda (6%) y Portugal (4%).
Por otra parte, la OIM indica que las mujeres inmigrantes latinoamericanas tienen niveles de empleo superiores a los hombres en cuatro de los principales países de destino: España, Italia, Portugal y Reino Unido.
En España, el nivel de desempleo de ese grupo es 12% inferior al de los hombres inmigrantes y 10% menor que el de las mujeres españolas.