Los "tories" llegaron a los 326 escaños en el Parlamento británico con lo cual no necesitarán alianzas para gobernar el país.
El resultado de la elección resultó sorpresivo ya que ninguna de las encuestas publicadas en los días previos anticipaban una diferencias tan grande con sus adversarios.
Los líderes de los tres partidos perdedores, el laborista Ed Miliband, el liberaldemócrata Nick Clegg y Nigel Farage, de UKIP presentaron las renuncias a sus cargos partidarios luego de conocerse los resultados.