El hecho ocurrió días atrás en la ciudad rusa de Sochi, que hace poco fue sede de los Juegos Olímpicos de invierno.
Una camioneta Range Rover Evoque circulaba a alta velocidad y por una mala maniobra terminó cayendo de un puente desde varios metros de altura.
La camioneta rebotó tres veces en la calzada y, cuando detuvo su movimiento, una persona se acercó a socorrer al conductor e intentó abrir la puerta.
Para su sorpresa, el conductor bajó del vehículo y empezó a caminar alrededor, sin presentar lesiones visibles.