En julio policías australianos encontraron una valija abandonada en una ruta secundaria de Wynarka, en el sur del país, y enseguida se horrorizaron al comprobar que en su interior había restos de una nena de entre dos y cuatro años de edad.
El hecho suscitó también el interés de la Policía británica, tras analizarse los informes forenses que estiman que los restos corresponden a una niña que pudo tener el cabello de color claro y cuya muerte dataría de 2007.
Los investigadores británicos dijeron que ya están en contacto con sus pares australianos, para determinar si se reactiva la causa por la desaparición de Madeleine Mc Cann, según anunció la BBC.
Sin embargo, el comisionado de policía de Australia, Grant Stevens, señaló dijo que por el momento "no hay absolutamente ninguna evidencia" de que los restos sean los de Madeleine.
“Sugerir algo así en estos momentos sería mera especulación para llamar la atención”, añadió Stevens a un comité parlamentario.
"Estamos centrando nuestra investigación en el sur de Australia, pero estamos considerando cualquier menor desaparecido", explicó el comisionado, quien admitió que hasta que no se establezca la identidad de la niña se debe estar abierto a "todas las posibilidades".
Madeleine McCann tenía tres años cuando desapareció de la casa de vacaciones de su familia en Praia da Luz, en la zona portuguesa de Algarve, en mayo de 2007.
Nunca se volvió a saber de ella y el caso se reactiva cada tanto con pistas que terminan en frustraciones para los investigadores.
La Policía de Portugal interrogó hasta el momento a once personas como parte de la causa y una operación especial para asistir con las pesquisas fue dispuesta por la policía del Reino Unido en 2011 a solicitud del primer ministro David Cameron.