Dos muertes podrían estar vinculadas al ataque de hackers al sitio de infieles

Al menos dos suicidios podrían estar vinculados al ataque cibernético que reveló datos de clientes de la página web de citas extraconyugales Ashley Madison, y su empresa matriz ofrece una recompensa de 380 mil dólares para atrapar a los hackers.


25 ago, 2015 07:33

Además de hacer públicas las cuentas de 37 millones de usuarios de Ashley Madison, el ataque a la página web que promociona la infidelidad entre cónyuges provocó intentos de extorsión y al menos dos suicidios no confirmados, dijo en una conferencia de prensa Bryce Evans, superintendente interino del personal de la Policía de Toronto, Canadá.

Entre los datos filtrados se incluyen direcciones de correo electrónico de representantes del Gobierno de Estados Unidos, funcionarios del Reino Unido y trabajadores de empresas europeas y estadounidenses, llevando a un nuevo nivel los temores ya de por sí arraigados sobre la seguridad en Internet y la protección de datos.

"Considere hasta qué punto es caro un divorcio", comienza un correo electrónico dirigido a usuarios de Ashley Madison. El texto luego exige un pago 1,05 bitcoins (cerca de 230 dólares) o de lo contrario los destinatarios verán su vida personal expuesta con todo detalle en la plaza pública, según contó el policía.

Entre el martes y el jueves pasados, un grupo de hackers divulgó los datos que habían robado en julio al sitio de encuentros para infieles. 

El grupo de hackers que realizó el ataque se autodenominó "The Impact Team" ('El equipo de choque') y su objetivo era clausurar la web de los adúlteros.

La empresa con sede en Toronto Avid Life Media (ALM), que entre otros sitios de citas en línea es propietaria de Ashley Madison, había reconocido en julio una falla en sus servidores.

En ese momento ALM recibió una amenaza de los hackers, a la que no respondió, donde se exigía el cierre de la página a cambio de no divulgar los datos.

El grupo "The Impact Team" comparó el viernes el sitio Ashley Madison con "un traficante de drogas que abusa de los adictos" y amenazó con más ataques.

ALM, a su vez, cuestionó la semana pasada la aparente moralidad que alentó a los hackers a cometer este robo.

"El criminal o los criminales involucrados en este acto se señalan a sí mismos como jueces morales, jurados y verdugos, creyéndose capaces de imponer a los demás miembros de la sociedad su noción personal de virtud", escribió la empresa.

ALM colabora con la investigación y no es responsable de "ningún acto criminal", aseguró el portavoz de la policía.

"Esta piratería es uno de los mayores robos de datos del mundo (...), porque se han visto comprometidas las informaciones personales de decenas de millones de personas, incluyendo sus tarjetas de crédito", dijo el oficial.

La policía de Toronto dirige la investigación junto a la Policía Montada de Canadá, la policía de Ontario y autoridades estadounidenses, en particular el FBI y el Departamento de Seguridad Interior.

En otra consecuencia negativa de esta masiva piratería, ALM y su página web se enfrentan ahora a una demanda colectiva de los expuestos infieles, que exigen una indemnización de cerca de 570 millones de dólares por la divulgación de sus datos.