Una historia conmovedora recorre las redes sociales. Se trata de un hombre jubilado que trabaja como voluntario en un hospital de Atlanta, Estados Unidos.
Su nombre es David Deutchman y es conocido por ser el abuelo que abraza bebés prematuros en la unidad de terapia intensiva.
Su misión es dar contención a los recién nacidos y sus familias. "Es muy gratificante no sólo porque los bebes lloran y vos podés ayudarlos a que dejen de llorar", explicó Deutchman a la revista People.
"Hay muchos beneficios de esa conexión de ser sostenido, como cuando un recién nacido pone su cara contra el latido de tu corazón. Llegué a amarlo, pero no sólo por esa interacción con los bebés, sino por toda la atmósfera del hospital", agregó.