El capo más importante del narcotráfico mexicano, Joaquín "El Chapo" Guzmán , se volvió a fugar de una cárcel de máxima seguridad en México. El líder del poderoso cártel de Sinaloa se escapó de la prisión de El Altiplano en la que se encontraba recluido a través de un túnel de cerca de 1.500 metros de longitud.
En una conferencia de prensa, el comisionado nacional de Seguridad, Monte Alejandro Rubido, aseguró que cuando las autoridades de la cárcel buscaron anoche al narcotraficante en su celda, hallaron "una boca de túnel" en la ducha, que comunica con un conducto vertical de aproximadamente 10 metros de profundidad habilitado con una escalera.
Desde allí, se llega hasta un túnel de unos 1,7 metros de altura por 80 centímetros de ancho, "que se extiende por una longitud aún indeterminada pero que en línea recta, de punto a punto, representa más de 1.500 metros".
En el sofisticado canal, que contaba con ventilación y alumbrado, las autoridades hallaron una motocicleta adaptada sobre rieles que habría servido para transportar las herramientas y maquinaria necesarias para las obras de excavación, así como para extraer la tierra que generó.
El pasadizo, en el que se hallaron múltiples instrumentos de construcción, tanques de oxígeno y recipientes con combustible, desemboca en un inmueble aún en construcción ubicado al suroeste del penal del Altiplano, ubicado a unos 90 km de la capital mexicana, y donde el capo estaba recluido desde febrero del año pasado.
Un total de 18 agentes penitenciarios serán llamados a declarar ante fiscales en Ciudad de México sobre esta fuga de Guzmán, su segundo escape de una cárcel de máxima seguridad.
Las autoridades detectaron por las cámaras de seguridad que Guzmán se aproximó al área de duchas del penal federal del Altiplano, en el Estado de México, ayer a las 20.52 hora local. Pero cuando lo perdieron de vista, fueron a chequear su celda y comprobaron que estaba vacía.
Las autoridades también suspendieron los vuelos en el aeropuerto de Toluca, como parte del operativo para recapturar a Guzmán, que se escapó de una cárcel por segunda vez en 15 años.
El narcotraficante, sobre el que se han escrito canciones y que es admirado por muchos en su natal estado de Sinaloa, había sido capturado en México en febrero del año pasado después de pasar más de una década prófugo, en una rotunda victoria para el gobierno del presidente Enrique Peña Nieto.
La fuga de Guzmán es un duro revés para el gobierno de Peña Nieto, que llegó al poder en el 2012 prometiendo acabar con la violencia del narcotráfico, que ha cobrado más de 100.000 vidas en los últimos ocho años.