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El estremecedor relato de los rescatistas de la tragedia del Chapecoense

“En medio de tanta tragedia hay esperanza porque hay sobrevivientes", decía en un primer reporte el capitán de Bomberos, Edison Gutiérrez.
Por Telefe Noticias

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Internacionales: El estremecedor relato de los rescatistas de la tragedia del Chapecoense

“Hay esperanza porque hay sobrevivientes”. Así, con esa frase, el capitán de Bomberos de El Carmen de Vivoral se refería a la difícil tarea que asumían, tras ser alertados de un fatal accidente aéreo. Se trataba del avión del Chapecoense, el equipo de Brasil que planeaba disputar la final de la Copa Sudamericana con Atlético con Atlético Nacional de Medellín. Pero nunca llegó.

La aeronave se estrelló en medio de las montañas de Cerro Gordo en la madrugada de lunes. “En medio de tanta tragedia hay esperanza porque hay sobrevivientes. Pero la entrada a la zona es difícil”, decía Edison Gutiérrez, consternado por lo ocurrido. Segundos después los rescatistas sacaban con vida de la zona de la tragedia a Alan Ruschel, uno de los seis sobrevivientes del siniestro aéreo.

Rápidamente se dispuso la ayuda. El cuerpo médico de la clínica San Juan de Dios puso a 20 especialistas para asistir a los sobrevivientes. Según indica el diario El Tiempo, de Colombia, Ruschel fue trasladado por seis voluntarios en una camioneta 4×4. Llegó en estado de somnolencia, con múltiples heridas, cortes en el pie, una fractura de tibia distal y con una luxofractura de una vértebra dorsal, según el parte médico entregado por Guillermo León Molina, director de la clínica.

Una vez en el hospital logró ser estabilizado. Lo trasladaron a la clínica Somer de Rionegro, donde luego fue operado en la tarde del martes. Santiago Campuzano, uno de los voluntarios que acompañó el traslado dijo que Ruschel hablaba muy poco y preguntaba por su familia, sus amigos. “El paramédico que lo atendió indicó que tenía una fractura en la cadera y debía ser llevado inmediatamente a un centro asistencial. Tuve miedo porque estaba muy oscuro y la carretera estaba llena de barro”, contó.

Por el trágico accidente murieron 71 personas y hubo seis supervivientes.

Luis Rodríguez, director médico del centro hospitalario, relató que recibió a Ruschel cubierto de sangre y barro, aunque consciente, tanto que pidió que le guardaran su anillo matrimonial. Uno de los camarógrafos que estaba allí, David Blandón, dejó todo para asistir a las víctimas. “Seis personas bajaban con una camilla cargando a un sobreviviente. De inmediato solté la cámara para ayudar”. El siguiente sobreviviente era Jackson Follmann, rescatado a siete metros del fuselaje del avión.

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“Le preguntamos su peso y su edad para mantenerlo consciente. Se quejaba mucho de un dolor en su pie y de que no podía respirar”, agregó el camarógrafo. Jackson juraba que tenía un cuello ortopédico y rogaba en portugués que se lo quitaran. Según Blandón, el paramédico le explicó que su falta de respiración se debía a una perforación en el pulmón izquierdo.

La siguiente sobreviviente era Ximena Suárez. Estaba apenas consciente. Cinco minutos después era trasladada en una ambulancia. Sobre las 3:28 de la madrugada ingresó a la San Juan de Dios el periodista Rafael Henzel, de 43 años, consciente y con un pronóstico de trauma severo costal con un hemoneumoperitoneo bilateral –fractura de costillas con acumulación de sangre y aire en el abdomen y, posiblemente, en el pulmón–. El paciente se estabilizó y fue llevado a cirugía.

Más tarde, se informó del hallazgo del técnico aeronáutico Erwin Tumiri, a quien encontraron con traumatismos en el tórax y heridas leves. El tercer sobreviviente en llegar al San Juan de Dios lo hizo a las 6:45 de la mañana. Fue el futbolista Helio Zampier, “Neto”, de 31 años.

El director de la clínica dijo que llegó en “condiciones críticas, en estado de inconsciencia, con trauma encefalocraneano, trauma de tórax y abdominal. El paciente fue entubado, colocado en respirador y se le colocaron líquidos porque tenía hipotermia, pues estuvo más de ocho horas soportando temperaturas de menos de dos grados centígrados. El paciente se estabilizó y después de las 10 ingresó a cirugía”.

El presidente de la Cruz Roja en Antioquia, Luis Alfonso Blandón, que presenció la magnitud del accidente y las heridas, dijo que es “un verdadero milagro que hayan personas con vida". Y concluyó: "Ellos volvieron a nacer”.

Foto: AFP / Fuente: El Tiempo / Colombia