Tres días después de ser desconectado del soporte vital que le mantenía con vida desde que naciera en 2016, Alfie Evans "todavía está respirando solo y fortaleciéndose". Los padres del bebé británico han asegurado que seguirán luchando para poder llevárselo a casa ya que no se trata de un "milagro" sino de un "error en el diagnóstico".
Según su padre, Kate James, la madre del pequeño lo mantiene vivo a su hijo al apretarlo contra su pecho en las 62 horas desde que se fuese desconectado: "Todavía está respirando solo y fortaleciéndose".
Desde que fuese desconectado del soporte vital, Kate James no ha abandonado el centro hospitalario, Alder Hey, situado en Liverpoool, a quienes le han pedido permiso para poder llevárselo a casa.
Así, los progenitores de Alfie Evans están planteando una marcha pacífica en el Palacio de Buckingham en Londres y también hay partidarios para protestar frente a las embajadas británicas en Polonia e Irlanda.
Después de que le denegaran el permiso para viajar a Roma, el padre de Alfie ha revelado que no volverán a la corte y ha asegurado que los médicos del hospital "nos odian" y "desprecian" porque han luchado tanto para salvar a su hijo.